Moroño, Cristina

Esta joven artista madrileña es una de las últimas apuestas de la Galería Rodrigo Juarranz. Ha sido presentada en las últimas ediciones de ESTAMPA, PuroArte de Vigo ) y Art Madrid  con una sobresaliente aceptación, tanto por parte del público como de la crítica. Además de haber cosechado un éxito nada desdeñable en cuanto a las ventas, Cristina Moroño ha disfrutado de numerosos artículos en la prensa escrita como en “El Punto de las Artes” o “Descubrir el Arte” entre otros medios.

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, se ha especializado en Grabado y ha realizando su tesis doctoral sobre “Arte Gráfico Actual: entre las técnicas tradicionales y la tecnología digital”. Su formación la ha completado con numerosos cursos y talleres entre los años 1997 y 2001. En la actualidad, tras haber cursado estudios en la Universidad de Nueva York, ha ubicado su taller en la misma ciudad.

Hasta ahora, su obra ha sido fundamentalmente gráfica y posee un currículo realmente envidiable. Ha obtenido numerosos premios de grabado como el “V” y “VI” Certamen de Arte gráfico” convocado por la Calcografía Nacional y la Casa de la Moneda (2000 y 2001), el 1º Premio en el “IV Premio de Grabado Contemporáneo”, convocado por la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid en los años 1999 y 2004. Además recibió el premio de la Asociación de Críticos Madrileños a la Mejor Artista en ESTAMPA 2007.

Su obra se encuentra en diferentes lugares, como el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, Calcografía Nacional de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, o la Biblioteca Nacional de Madrid.

Vemos que su formación académica se refleja en su obra. Al igual que los antiguos griegos primero, el renacimiento después o las reinterpretaciones de la Tecné mimetiké durante los comienzos del siglo XX, Cristina Moroño parte de posiciones clasicistas que reinterpreta de forma brillante y absolutamente personal obteniendo una creación artística de gran carga emocional. Con claras influencias del informalismo español en sus primeras obras, personificado en las figuras de Tápies, Saura o Millares, pasa a un estadio mucho más minimalista y conceptual.

Dentro de la serie de las flores, Cristina Moroño, nos acerca a una poética donde el amor es el protagonista. Las flores, siempre en pareja, insinúan formas antropomórficas que danzan y se entrelazan tanto en sus raíces como en líneas magnéticas. El hombre nunca se concibe sin la intervención de la naturaleza.

En sus más recientes creaciones aparecen primero elementos naturales aislados, con los que más tarde se funden partes del cuerpo humano que sugieren un todo. Esto se traslada a formas únicas merced a la utilización de las técnicas más vanguardistas, como la impresión digital sobre metacrilato con fondo de grabado.

La naturaleza sugerida como un todo. En su evolución se disocia del hombre. Los dos elementos, hombre y naturaleza, caminan hacia una vida autónoma















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